"El secreto es ponerle ganas para que la fotografía llegue a todos" Rocío López

«El secreto es ponerle ganas para que la fotografía llegue a todos»

Entrevista a Rocío López Fernández por Marcelo Caballero

Desde hace varios años coordinas la Sociedad Fotográfica Alavesa de Vitoria junto con otros/as fotógrafos/as y, me consta que están haciendo una labor educativa muy importante en la ciudad. Me gustaría que me explicaras un poco el secreto de todo ello.

El secreto es ponerle ganas, para conseguir, a través de las actividades que organizamos, que la fotografía llegue a todo el mundo e implique no solo a los socios, sino también al resto de fotógrafos, ciudadanos e instituciones.

La finalidad principal de esta asociación es la divulgación y aprendizaje de la fotografía y es una labor que llevamos desarrollando desde hace más de 20 años, a lo largo de territorio de Álava y en colaboración con otras asociaciones, escuelas de fotografía e instituciones, dentro y fuera del País Vasco.

Uno de los grandes aciertos de la Sociedad son los ciclos de Lunes Fotográficos por donde han desfilado muchos fotógrafos/as, cineastas o artistas visuales.  Haciendo un repaso de todo ello ¿qué opinión tienes de estos ciclos y de la gente que ha pasado? 

De todas las actividades que organizamos, a los «Lunes Fotográficos» les tengo especial cariño, porque me permiten asistir a una clase de fotografía cada vez que voy a uno.

Es una actividad donde se crea un vínculo de cercanía entre el ponente y el asistente a la charla. Nosotros no exigimos un guión, ni pedimos a los/as artistas que nos hablen de uno u otro trabajo que hayan realizado, simplemente nos interesa que pasen un rato hablando sobre su fotografía y eso creo que les da libertad para sentirse como en casa a la hora de dar la charla.

Sobre los/as fotógrafos/as que han pasado por los»Lunes Fotográficos», sólo puedo darles las gracias por todas las cosas que he aprendido de ellos y ellas. Les une la humildad y el respeto con el que nos visitan y con el que tratan a la fotografía. Desde aquí les mando un abrazo.

Fotografía Sala Amárica

Otro acierto de la Sociedad es la Feria Viphoto en donde se ofrece a los artistas la oportunidad de mostrar su trabajo al público. ¿Qué papel cumple en todo ello la Sala Amárica?

Amárica cumple un papel primordial dentro de Vphoto; desde hace 4 años, la sala cede su espacio para la realización de la feria y es un lugar de referencia en la ciudad ya que está dedicada exclusivamente a la fotografía.

A parte de esta colaboración, SFA y Amárica realizan actividades conjuntas en pro de la difusión de la fotografía en Vitoria-Gasteiz.

Durante mi reciente visita a la Sociedad, he observado que hay mucha actividad fotográfica en la ciudad, que la gente está receptiva a exposiciones, encuentros, charlas. ¿me podrías explicar qué está pasando actualmente en la ciudad? ¿Qué papel cumple la Escuela de Artes y Oficios en todo ello?

La red fotográfica en Vitoria está conectada, la mayoría de las actividades que se organizan pasan por SFA, ya que colaboramos con muchas entidades como el Ayuntamiento, Diputación, Sala Amárica, Centro Cultural Montehermoso, Artium y Escuela de Artes y Oficios. Estas entidades a su vez colaboran entre ellas o con otras asociaciones o fotógrafos/as, que a nivel individual o colectivo organizan, talleres, charlas, cursos, concursos y un sinfín de actividades que hacen que la fotografía esté por todas partes.

La Escuela de Artes y Oficios a parte de estas colaboraciones y de su oferta formativa, organiza charlas y exposiciones mensuales.

 

Sala Amárica
Sala Amárica

Como una testigo presencial del paso de muchos entusiastas, fotógrafos y alumnos por los pasillos de la Sociedad Fotográfica, coméntame por dónde va el futuro de la fotografía documental de Vitoria.

Creo que siempre ha sido una parte de la fotografía que ha despertado cierto interés, solo tenemos que fijarnos en el éxito de la charla y el taller que ofrecisteis el mes pasado.

A pesar del clima, Vitoria invita a pasear por sus calles y a observar qué ocurre en ellas. Es una ciudad para vivirla y fotografiarla, es por esto que la fotografía documental ha tenido y tendrá cabida en un futuro.

 


Enlaces

Correo electrónico: [email protected]
Website Rocío López: http://www.ciolopez.com
Website Sociedad Fotográfica Alavesa de Vitoria: http://www.sfalavesa.es


La fotografía es como un flechazo

«La fotografía es como un flechazo»

Reflexiones en Quitar Fotos por Marcelo Caballero

Todos sabemos que la fotografía tiene un lenguaje propio y autónomo que, en muchos casos, es difícil de explicar con palabras. A lo sumo, uno tiene que dejarse llevar por la emoción de hacer fotografías o de lo que transmiten ciertas imágenes. El resto es literatura, algunas veces, buena y otras veces, mala.

© Tarik Samarah

Entre la literatura “buena”, algunos especialistas idóneos con experiencia y tino explican y legitiman con credibilidad, eso de la potencia visual de una imagen, de cómo tiene que ser una composición acertada, uso de diagonales, planos, buena organización de objetos en el encuadre, colores, en fin, poner signos lingüísticos a un lenguaje que sobran las palabras. Y eso es la fotografía.

En este hoy, con tanta cultura visual, con tanta saturación de imágenes, intentar que alguien se quede unos segundos en tu fotografía, es ya todo un elogio, un piropo.

Toda esta farfullada de cosas es para decirles que una fotografía puede ser perfecta en composición (como señalan los manuales o los especialistas) pero que no nos transmite nada. En este hoy, con tanta cultura visual, con tanta saturación de imágenes, intentar que alguien se quede unos segundos en tu fotografía, es ya todo un elogio, un piropo.

Aquí ya entramos en zona misteriosa, más arriba de los 8.000 metros de altura como dirían los montañistas; un lugar que corresponde al insondable camino de la emoción ante lo visual y eso no se puede explicar. Y raya, como dije anteriormente, el misterio.

© Tarik Samarah

A mi,  a ese momento, me gusta llamarlo flechazo:  un sentimiento algo pasional, íntimo que te despierta una imagen o trabajo. En este sentido, me gustaría referirme al trabajo Srebrenica (que me hizo conocer mi buen amigo, el fotoperiodista Miquel Ruiz Áviles) del fotógrafo croata Tarik Samarah.

Un trabajo que conjuga grandes composiciones, de hecho puede ser un manual de composición de cómo hacer buenas fotos; y ese “flechazo” emocional que sentí ante cada una de sus fotografías. Un libro imperdible para la fotografía documental contemporánea.

© Tarik Samarah

 

© Tarik Samarah

 


Enlaces

Web Tarik Samarah


Algunos apuntes de composición y rincones

Algunos apuntes de composición y rincones

En esta nueva etapa que comenzamos a transitar con ilusión a través de Quitar Fotos; me gustaría hablar un poco sobre ese tipo de composición donde el fotógrafo presta mucha atención a lo que pasa en los bordes, en los rincones. Y esta afirmación no es azarosa. Desde mi punto de vista crea ciertas tendencias, principalmente, en lo que voy viendo del trabajo de varios fotógrafos actuales que gustan de practicar fotografía urbana.

© Burk Uzzle

Cuenta la leyenda, que cuando Henri Cartier Bresson observó, a mediados de los ’60 del siglo pasado, el trabajo de Burk Uzzle (aspirante en esos momentos a ingresar a la mítica agencia Magnum) le recomendó, para jerarquizar sus composiciones de muchos detalles en esquinas y bordes, que mirara a los pintores del Quattrocento.

© Burk Uzzle

«Cuando él me dijo que fuera a estudiar esas pinturas, no me dijo por qué» – señaló Uzzle al blog Lens del New York Times –. «Quiero que lo hagas».

Cartier Bresson tenía razón en la recomendación. Los pintores del Quattrocento (Primer renacimiento) principalmente en la Italia del siglo XV destacaron por un inusual uso de la perspectiva que hizo que se supere el carácter bidimensional pictórico y sugiriera un efecto tridimensional a sus obras.

© Masaccio. El pago del tributo.

Lograban estos efectos a través de composiciones simétricas y equilibradas que solían responder a figuras geométricas como el triángulo.

© Pietro Perugino

Y a perspectivas lineales que consistían en la representación geométrica y matemática de la profundidad de un espacio a través de líneas que convergen en algún punto de fuga situado en el plano.

© Burk Uzzle

Uzzle tuvo en cuenta la sabia recomendación del fotógrafo francés y consiguió organizar y dar más potencia visual al caos dinámico de sus imágenes. Y, a través de la implicación significativa de los bordes y esquinas (que dejaron de ser periféricos y se convirtieron en sugerentes e importantes objetos) dotó a la composición de un cierto efecto tridimensional sobre el característica bidimensional de la fotografía.

© Burk Uzzle

Cuestiones de rincones y bordes que, en esa misma época, otros fotógrafos de Magnum comenzaron a perfeccionar como Nikos Economopoulos.

© Nikos Economopoulos

o Harry Gruyaert con la añadidura del color, no como periférico y decorativo; sino como un plus simbólico para complementar la composición.

© Harry Gruyaert

«No es frecuente que se pueda recortar un tercio derecho o un tercio izquierdo de la imagen o incluso un 10 por ciento y no perder algo que es importante” añade finalmente Uzzle.


Fotografía Jesús Monroy en Alumbre

“En Ciudad Real nunca hubo cultura fotográfica” Jesús Monroy

“En Ciudad Real nunca hubo cultura fotográfica, ni desde la oficialidad” Jesús Monroy

Entrevista a Jesús Monroy por Marcelo Caballero

Hola Jesús, hace unos años tuve la oportunidad de conocer de primera mano vuestro colectivo fotográfico Alumbre que desde Ciudad Real están realizando una inmensa labor formativa y de divulgación de la fotografía documental. Cuéntame un poco como comenzó a gestarse todo ello.

Hola Marcelo, la base de la idea es el amor que tenemos por la fotografía. Vivimos y pensamos en fotografía la mayoría del tiempo. En nuestra etapa como fotoperiodistas de prensa siempre que teníamos ocasión nos juntábamos unos pocos colegas y compartíamos sobre fotografía.

Fotografía perfil Jesús Monroy

Alumbre como colectivo ya existía desde finales de los 90, tuvo unos años de vida, donde se impartieron varios talleres y se realizaron trabajos en común, y al tiempo, digamos que se enfrió. La idea de recuperarlo en 2012 surge motivado por el inicio de la crisis en los medios, que nos lleva a varios compañeros a quedarnos sin trabajo y vimos la posibilidad de seguir trabajando uniéndonos en colectivo. Esta nueva etapa la comenzamos Manuel Ruiz Toribio y yo, y estamos casi un año impartiendo talleres. También realizamos dos encuentros abiertos con fotógrafos de la provincia. A final de año se nos une Gloria Serrano, que nos aporta el local, ALUMBREsite, pieza clave para nosotros que nos da independencia total, y nos permite trabajar en los principios básicos de Alumbre, la formación en fotografía con los talleres y la divulgación de la misma con las exposiciones y encuentros.

La idea de recuperarlo en 2012 surge motivado por el inicio de la crisis en los medios, que nos lleva a varios compañeros a quedarnos sin trabajo y vimos la posibilidad de seguir trabajando uniéndonos en colectivo.

Jesús Monroy en Alumbre Colectivo

La gente que empezó en los talleres, al finalizarlos quisieron seguir teniendo una vinculación con nosotros y decidimos abrir el colectivo a nuevos socios. Y desde entonces, después de la realización de cada taller, Alumbre crece con nuevos miembros, en la actualidad somos unos 40 socios. Y ya ves, desde diciembre de 2012 que abrimos ALUMBREsite, hemos formado a más de 400 alumnos  y hemos realizado 30 exposiciones de fotografía documental, con fotógrafos de dentro y de fuera, y una decena de encuentros y conferencias con fotógrafos de prestigio, entre los que te encuentras.

La idea de que el colectivo publique un fanzine en papel, me parece una idea muy altruista y hasta de tintes “románticos” en estos tiempos en donde todo es digital. ¿Con esta iniciativa, podría decirse que Alumbre Fanzine representa un poco la contracultura de la fotografía documental de la ciudad?

En Ciudad Real nunca hubo cultura fotográfica y mucho menos programación en fotografía documental, ni siquiera por parte de la oficialidad. Por lo tanto digamos que fuimos pioneros en programar cultura fotográfica en la ciudad. La idea del Fanzine surgió desde el principio, es un plus que queríamos aportar a cada exposición, donde el visitante además de disfrutar del autor y sus fotografías, pudiera llevarse a casa una pequeña publicación en papel donde conocer más sobre otros aspectos fotográficos.

En Ciudad Real nunca hubo cultura fotográfica y mucho menos programación en fotografía documental, ni siquiera por parte de la oficialidad. Por lo tanto digamos que fuimos pioneros en programar cultura fotográfica en la ciudad.

Alumbre exposiciones

Varias son las secciones que se han ido haciendo habituales con el tiempo: «Recuperando memorias», donde ponemos en valor a los antecesores fotógrafos de la ciudad, provincia o región; «Literatura y fotografía», donde varios escritores, Gonzalo Baptista y Karina Morales nos deleitan con sus textos sobre las imágenes de cada exposición; «Apuntes fotográficos», el compañero periodista y fotógrafo Ramón Peco nos habla de técnica y fotografía; «Reportajes de fotografía documental», en esta sección mostramos una pequeña pincelada de grandes trabajos de fotógrafos que próximamente expondrán en Alumbre; Además de información sobre el autor y la exposición que inauguramos ese día.

La Otra de las cosas bonitas que he tenido la suerte de vivir y que me parece una iniciativa inusual en el mundo de la fotografía española, son las exposiciones que cada mes realizan en las instalaciones del colectivo y en donde se exponen trabajos de varios fotógrafos documentales emergentes y otros no tanto.  Y lo más importante, el colectivo se hace cargo de todos los gastos de exposición.  Jesús, cuéntame algunos detalles de “este milagro en medio del desierto” y a propósito, ¿reciben algún apoyo oficial al respecto?

Cuando se nos presentó la ocasión de tener local propio, lo primero que teníamos claro era intentar traer a fotógrafos que nos mostraran sus historias y compartieran con nosotros sus vivencias y formas de trabajar. Al principio no fue fácil convencer a los autores para que vinieran a esta ciudad, a un colectivo humilde y pequeño. Gracias a los amigos fotógrafos de la región fuimos realizando las primeras exposiciones.

Fotografía grupo Alumbre Colectivo

Con el paso del tiempo y las buenas formas de actuación, creo que vamos cogiendo nombre y cada vez son más los que llaman a nuestra puerta. También desde el principio tuvimos claro que teníamos que ser totalmente independientes, somos un colectivo autofinanciado y autogestionado, que se nutre con el apoyo de sus socios activos y colaboradores. Por lo tanto decidimos vivir sin subvenciones. Alumbre durará el tiempo que quieran sus socios.

Otro de los platos fuertes es la labor formativa y hacen hincapié en la continua formación en la técnica y visión fotográfica. ¿Cómo llevan a la práctica todo ello?

Alumbre además de colectivo, tiene una parte profesional, también es agencia y escuela, donde sus miembros profesionales hacen trabajos de encargo e imparten talleres. Tenemos dos talleres de larga duración de diferentes niveles, e impartimos talleres temáticos de fin de semana abiertos al público en general. Creemos también en la continua formación de nuestros socios en técnica fotográfica y cultura visual.

Alumbre formación

Por lo tanto ofrecemos talleres a demanda a los socios, donde tutorizamos sus proyectos personales. Como decía antes hemos formado a más de 400 ciudadanos de todas las edades y condiciones sociales.

Desde tu opinión personal, ¿cómo ves el futuro de la fotografía documental española, a través de colectivos como el vuestro o por caminos individuales?

Creo que la fotografía documental en España está viviendo unos años de gran esplendor, con muchísimos fotógrafos y trabajos de mucha calidad. Para mi la fotografía es un acto individual, no creo en las quedadas fotográficas ni comparto con las asociaciones o colectivos que salen en manada a hacer fotos. Pero si creo en el asociacionismo de los fotógrafos en colectivos o agencias, que los unen en visiones o formas fotográficas. Cada vez más esto se está dando y pienso que el futuro va en esta línea. Tanto el trabajo individual como el común de sus miembros puede llegar a ser más redondo y de más calidad, a la vez de llegar a más público.

Para mi la fotografía es un acto individual, no creo en las quedadas fotográficas ni comparto con las asociaciones o colectivos que salen en manada a hacer fotos.

 


Enlaces:

[email protected]onroy.com
www.jesusmonroy.com

Web de Alumbre Fotografía


"Ahora manda la triple `P`: papel, pantalla, pared" Rafa Badia

“Ahora manda la triple “P”: papel, pantalla, pared» Rafa Badia

Entrevista a Rafa Badia por Marcelo Caballero

Desde la óptica que te brinda tu dilatada experiencia como docente de fotografía en Barcelona , ¿ cuál son los caminos que transita la fotografía documental española en la actualidad?

Veo varias líneas que corren en paralelo. Por una parte continuamos con mejor tradición del fotorreportaje con los ya bautizados como “Generación Espanto” (Samuel Aranda, Guillem Valle, Santi Palacios, Manu Brabo, Anna Surinyrach… ) muchos fogueados como reporteros de guerra durante la llamada Primavera Árabe. También contamos con documentalistas de largo recorrido, como el colectivo Ruido y sus fotos de Centroamérica. No faltan tampoco los autores sociales más subjetivos (en el mejor sentido del término), como David Salcedo y Mingo Venero; o la aportación fresca y relativa a la identidad, género e influencia de las nuevas tecnologías que proponen autoras reconocidas internacionalmente, caso de Laia Abril. Por si fuera poco, creo que hay una muy buena camada de foto de calle, urbana o directa (como se prefiera etiquetar) repartida por toda la Península Ibérica. No quiero olvidar aquellos más o menos afines a la corriente británica actual y/o a la estética del “No-Lugar” caso de Txema Salvans, Martí Gasull, Salvi Danés. Un panorama rico e interesante, vamos.

Después de tantos “un café y un PDF”, de conocer de primera mano tantísimos trabajos documentales de tus alumnos; ¿cuál es la tendencia de las nuevas generaciones: mirar “hacia adentro” o “hacia afuera” en la búsqueda de temas para sus trabajos?

De todo hay. Aunque reconozco que cada vez se tiende más al “mirar hacia adentro”, sobre todo en el caso de los jóvenes nativos digitales, nacidos y crecidos en la hiperproliferación de la imagen. Tienden a explicarse a sí mismos y a su entorno inmediato a través de las imágenes. Una buena opción, pero no la única a elegir.

Fotografía Samuel Aranda
© Samuel Aranda

Hoy en día, parece una utopía que un fotógrafo pueda vivir de su trabajo: ¿hablas de todo ello con los alumnos? ¿a qué conclusiones llegan?

La conclusión es que hay que diversificar. No apostar sólo por una salida, como era, hasta hace 10 o 15 años, los medios de comunicación. Ahora manda la triple “P”: papel, pantalla, pared. Y seguir estrategias de comercialización, distribución y exhibición usuales en el mercado del arte. Ya no basta con hacer buenas fotos y procurar venderlas a un medio editorial.

Ahora manda la triple “P”: papel, pantalla, pared. Y seguir estrategias de comercialización, distribución y exhibición usuales en el mercado del arte. Ya no basta con hacer buenas fotos y procurar venderlas a un medio editorial.

Fotografía David Salcedo
© David Salcedo, del proyecto uno más uno.

Vivimos inmersos en una cultura visual que tiende al saturamiento ¿Cómo se consigue captar la atención del público?

Proponiendo algo cualitativamente diferente. Una mirada y un tratamiento propio. Hacen falta más discursos elaborados con cariño y sin prisas. Vivimos en la era de la urgencia permanente, lo cual no es bueno para un medio, la fotografía que, a pesar de su apariencia instantánea, en realidad trabaja con la reflexión.

La ventaja es que con la tecnología digital es más fácil emitir tu mensaje  que en los años analógicos o argénticos, en los que eras “invisible” si una estructura superior (diario, editorial, galería…) no confiaba en tu propuesta. Algo similar creo que ocurre, por ejemplo, con el mundo de la música popular (rock, pop, nuevo jazz…). Otra cuestión es saber si, además de poder hacerte un pequeño hueco en el panorama fotográfico, consigues vivir de ello.  

Desde tu criterio,  ¿qué tiene que tener un buen trabajo documental para que tenga éxito?

La elección de un tema poco tratado (no digo que no se haya tratado, porque eso ya es imposible), desde una nueva perspectiva y, siempre, siempre, realizado con rigor y documentación. En esto último el tiempo es un factor que juega a favor del fotógrafo: cuanto más amplio sea el periodo dedicado a todas las fases (documentación, toma y edición) mejor.

Fotografía Samuel Aranda
© Txema Salvans, de su proyecto The Waiting Game.

 

Rafa, como sé que a ti te gustan frases ingeniosas de fotógrafos,  a continuación te voy a poner algunas para que me des tu opinión al respecto:

“ el arte puede mentir, la fotografía debe contar la verdad. Por eso yo no me considero un artista, sino un historiador visual” Ara Güler

Ara Guler pertenece a la generación clásica del fotodocumentalismo desarrollada, sobre todo, durante la llamada Edad dorada (1936-69). En el fondo lo que hace el maestro turco es recordar que la fotografía, como lenguaje, está al servicio del común de los mortales, el nuevo hombre tecnológico surgido en el siglo XX, tal como propone Walter Benjamín en su ensayo “Sobre la fotografía”. No me parece que Güler desprecie el arte, sino que hace ejercicio de modestia a la vez que realza el papel del fotógrafo como documentalista de la realidad. Creo que es una cita muy interesante en tiempos en los que la fotografía tiende a ser fagocitada por las implacables reglas del mercado del arte, fotografía documental incluida.

Fotografía Ara Guler
© Ara Güler, Estambul.

 

“una fotografía es la ilusión de una descripción literal, de cómo vio la cámara un trozo de tiempo y de espacio” Garry Winogrand

«Ilusión» es la palabra clave de la cita: no hay visiones objetivas, sino subjetivas de la realidad, puesto que parten de un punto de vista personal, el del fotógrafo. La ilusión haría referencia no solo al deseo de captar algo, sino a lo alejada que puede (y casi diría “debe”) estar de la objetividad mecánica despersonalizada. El fotógrafo documental es, lo quiera o no, un intérprete, un filtro de la realidad. Su mirada modifica lo que se muestra. Es inevitable…y parte del encanto.

“la fotografía puede ser verosímil pero no verdadera” Joan Fontcuberta

Tesis interesante…y peligrosa. Puede servir para devaluar toda la corriente documental comprometida con la realidad, el clásico reportaje social, por ejemplo. Acepto que la fotografía no puede ser objetiva. Pero sí honesta. En esto creo que soy un idealista clásico de izquierdas. No diré que la fotografía puede cambiar el mundo, pero desde luego si llamar la atención sobre horrores que pasarían desapercibidos si las cámaras no estuvieran allí.

Respecto a la fotografía “creativa” si coincido con Fontcuberta, en tanto que, según la idea de John Szarkowski, todas las imágenes “espejo” (frente a la “ventana” documental) son, de una manera u otra, puestas en escena. Ficciones más o menos verosímiles, pero no verdaderas en sentido estricto.

“antes la fotografía era escritura. Hoy es lenguaje” Joan Fontcuberta

Yo diría que antes la fotografía era documento que desafiaba al tiempo (se hacía para comunicar y, no menos importante, dar fe de la existencia de algo pasajero; es decir, se hacían para durar), mientras que ahora el 99% de las imágenes (selfies,  capturas con móviles, etc. ) se han crean “sólo” para comunicar algo. Una vez compartidas, se pueden borrar y desaparecer, ya que su función está cumplida. En este sentido las nuevas imágenes son, esencialmente, lenguaje emitido por el colectivo de la población en general, al menos la occidental.

Fotografía Cristina de MIddel
© Cristina de Middel, del proyecto Afronauts.

 

“¿Por qué limitar el uso de la fotografía a documentos u obras de arte?. Hay que usarla para contar historias” Cristina de Middel

Me parece perfecta la propuesta de Cristina pero me hace gracia que lo haga justamente ella, cuyas historias se insertan (por no decir que se crean) para convertirse en obras de arte. Si no dentro del concepto tradicional de arte-como-expresión-del-autor/a,  si como parte de lo que es un negocio: basta ver cómo se cotizan sus fotolibros, que alcanzan precios astronómicos en un  mercado de coleccionistas que tienen a Martin Parr y a Gerry Badger como principales prescriptores de opinión a nivel internacional.


Rafa Badia. Santa Cruz de Tenerife, 1964. Fotógrafo, editor gráfico y profesor. Miembro fundador del colectivo de fotografía urbana Calle 35. Ha publicado dos libros que combinan fotografías de calle y poemas: A Barcelona  (Ed. Arola, 2009) y Barcelona Blues (Ed. GrisartMedia, 2015).

Enlace:
www.rafabadia.net