Fotografía © Ramón Pruneda Segura

Entrelíneas a Ramón Pruneda Segura

Entrelíneas a Ramón Pruneda Segura

 

En esta ocasión hablamos con Ramón Pruneda en “Entrelíneas” de QuitarFotos, un espacio intermedio que no llega a ser un reportaje, ni una entrevista en profundidad, pero que intenta indagar en el corazón fotográfico del entrevistado.

 

Defínete como fotógrafo.

Diría que soy un fotógrafo en construcción permanente, intento ser perseverante e inconformista a la vez, lo que me supone grandes contradicciones, la prueba y error son mis fieles compañeros de viaje. Andar y observar, a veces pienso que soy un fotógrafo sin cámara. Con frecuencia y sin proponérmelo,  compongo visualmente cuando voy andando o en transporte público. Supongo que el tiempo se encargará de encauzar mi camino fotográfico, aunque no me importa el final del camino: es el camino, él que me interesa vivir. En definitiva, disfruto de la fotografía. Es un placer ahora irrenunciable y lo que menos me importa son las definiciones.

 

 

Fotografía © Ramón Pruneda Segura
Fotografía © Ramón Pruneda Segura

 

Diría que soy un fotógrafo en construcción permanente, intento ser perseverante e inconformista a la vez, lo que me supone grandes contradicciones, la prueba y error son mis fieles compañeros de viaje. Andar y observar, a veces pienso que soy un fotógrafo sin cámara.

Foto de perfil de Ramón Pruneda Segura

Explica cómo y por qué eliges este género fotográfico.

El cómo, no lo sé exactamente, supongo que para los que vivimos en ciudades es relativamente fácil acercarte a este género. Pero creo que algo de culpa tuvo Joel Meyerowitz, viendo sus videos en YouTube. El porqué, lo descubres posteriormente y sin darte cuenta, exige una atención y observación constante. Una escena puede producirse en un segundo, o puede que la hayas perdido para siempre, pasado un segundo. No hay tiempo para pensar en parámetros, hay que preverlos. Es un reto constante. La hora del día de un lugar concreto en que haces la foto, también influye. Me gusta dejarme llevar y que sea “la calle” quien me provoque y me proponga, salir con alguna idea premeditada o un bajo estado de ánimo, acostumbra a ser premonición de día fracasado.

 

 

¿Quiénes son tus referentes fotográficos y por qué?

Sin duda, hay que hacer referencia a los clásicos por todos conocidos. Por algún motivo, algunos nos inclinamos más por unos que otros. Supongo que es por afinidades de como concebimos la fotografía, pero en mi caso algunos de ellos son: Harry Gruyaert, por la forma como maneja el color y sobretodo por la capacidad de ver aquello que la mayoría no vemos. Alex Webb, sus composiciones me fascinan; y como no, Saul Leiter, para mi es el mago del color, capaz de dar sentido a una escena solo manejando el color.

También en la actualidad, descubro con frecuencia en las redes muy buenos fotógrafos, que no se si llamarles referencias, pero cuando veo algunos de sus trabajos, me impactan, me hacen reflexionar. Observo con detalle el posible cómo y porqué, por lo que de alguna forma se convierten también en referencias.

También hay fotógrafos que de alguna forma u otra, en algún momento te hacen ver las cosas de otra manera y te influyen, por ejemplo Rafa Badía. Por “culpa” de él, últimamente y con cierta frecuencia, mi mirada se hace vertical.

Una buena fotografía es… La que puedo contemplar una y otra vez, y la puedo disfrutar con la misma intensidad pasado el tiempo.

La fotografía que se me escapó… Bueno, preguntarle esto a un fotógrafo de calle, creo que es una provocación. Pero la más frustrante, es aquella en que te das cuenta que tienes la tapa del objetivo puesta.

La mejor cámara para mi es… Supongo que la respuesta clásica es, la que llevo en cada momento. Pero lo cierto, es que hace un par de años, vendí mi reflex y todo el arsenal de objetivos, y ahora uso una sin espejo de dimensiones muy comedidas y ligera, para la calle, básicamente con dos objetivos, 27 y 35mm., aunque siempre llevo encima una compacta de bolsillo.

En mi mochila llevo… No la suelo usar, normalmente no me hace falta, aunque siempre llevo una batería, una tarjeta, un pequeño bloc y un lápiz.

 

Tu fotografía o proyecto favorito.

Hay algo que todavía no he sido capaz de superar; y es, elegir entre mis propias fotografías. Hay algunas que me gustan, pero entre éstas, no sabría decir cual está en primer lugar o en el décimo. Puede que eligiera aquellas que en el instante de hacerlas hubo cierta emoción o algún motivo circunstancial que haga que la vea con ojos condescendientes. Por ejemplo, la siguiente, es la última que he hecho y totalmente casual.

 

 

Fotografía © Ramón Pruneda Segura
Fotografía © Ramón Pruneda Segura

 

En nuestro género, un fotógrafo documentalista lo tiene más fácil para abordar proyectos, pero para un fotógrafo de calle puro, la cuestión es mucho más compleja, se puede agrupar una cantidad de fotos determinadas y plantearlas como un proyecto, por ejemplo, de un lugar concreto, de unas sombras, de tonalidades determinadas, de protagonistas o sujetos similares, etc, pero, bajo mi punto de vista, se trata de una serie de fotografías que con el tiempo pueden llegar a convertirse en un proyecto. En este sentido, tengo algunas series, que el tiempo dirá si podrán convertirse en proyectos.

 


Enlaces de Ramón Pruneda Segura

Web: www.fotomoncat.com
Instagram de Ramón Prudena: www.instagram.com/prunedasegura/
Facebook de Ramón Prudena www.facebook.com/ramon.prunedasegura


“bye, bye 92” proyecto fotográfico por Piedad Bejarano

“bye, bye 92” proyecto fotográfico por Piedad Bejarano

“bye, bye 92” proyecto fotográfico por Piedad Bejarano Fernández

Esta semana presentamos en QuitarFotos el proyecto “bye, bye 92” de Piedad Bejarano Fernández, en que nos habla de La Exposición Universal de Sevilla de 1992 y lo que supuso para la ciudad, una brecha temporal capaz de separar la historia de una ciudad en dos etapas diferenciadas, incluso en tres: antes de la expo, después de la expo, cuando la expo…

 

“Era la puerta a otro mundo”. Así la definen aquellos que la recuerdan. Sevilla 92: capital del mundo, engalanada, reconstruida para una cita de tal magnitud. Tapando sus vergüenzas y rehabilitando sus rincones para lo que sería uno de los eventos más recordados en el ideario sevillano: la Expo 92.

La Expo, como así la llaman los autóctonos, ha supuesto una brecha temporal capaz de separar la historia de una ciudad en dos etapas diferenciadas, incluso en tres: antes de la expo, después de la expo, cuando la expo. La Exposición Universal de 1992 hizo que Sevilla fuera el punto de encuentro donde se darían cita la modernidad, la arquitectura de vanguardia, el arte, los avances tecnológicos más punteros. Un mundo paralelo y totalmente futurista que permanece en la memoria de los sevillanos y los millones de visitantes de todo el mundo que pasearon por esta metrópolis paralela.

 

La Expo, como así la llaman los autóctonos, ha supuesto una brecha temporal capaz de separar la historia de una ciudad en dos etapas diferenciadas, incluso en tres: antes de la expo, después de la expo, cuando la expo.

 

 

 

La Exposición Universal de 1992 hizo que Sevilla fuera el punto de encuentro donde se darían cita la modernidad, la arquitectura de vanguardia, el arte, los avances tecnológicos más punteros.


Y parece que solo podemos reducir aquello al recuerdo. Sevilla tuvo que ser testigo de tal idilio que acabaría como tantas otras cosas en esta ciudad que se deja marchitar en ocasiones, quizá por dejadez, quizá por la pereza, quizá porque aún está demasiado encorsetada a veces.

Relegada al olvido, como otras iniciativas que se han volatilizado en el tiempo. Como otras propuestas culturales quizá insuficientes y escasas. El recinto de la Expo ha sido  Infrautilizado pese a todas las intentonas de aprovecharlo, e incluso el abandono es palpable a pesar de que se considera como uno de los espacios más activos tras una exposición universal – por su actividad empresarial, universitaria y tecnológica-. Aquellos pabellones llenos de color y vida, los paseos y jardines, han sido abandonados a su suerte. Es una urbe fantasma, distópica. Aún todavía al caminar por allí pese a que exista actividad de algún tipo, parece que estemos en otro mundo. Pero en esta ocasión visitamos un planeta desolado, el reflejo del esplendor de lo que ya fue.

En mis paseos por los rincones de la Isla de la Cartuja cuando estudié allí durante cinco años, siempre tenía la sensación de que estaba siendo testigo de la decadencia de lo que fue epicentro en una época. Escenarios extraños, personajes que permanecen congelados, abandono. Y esa sonrisa de su mascota, Curro, que en el fondo se antoja macabra ahora que la ves desgastada con el sol, con sus colores raídos, saludando al cielo, como el que se despide.

 

En mis paseos por los rincones de la Isla de la Cartuja cuando estudié allí durante cinco años, siempre tenía la sensación de que estaba siendo testigo de la decadencia de lo que fue epicentro en una época.

 

 

 

Las siguientes fotografías son una serie realizada en 35mm en película diapositiva. Algunas de las fotografías de este proyecto – las de la mascota Curro – ilustran un reportaje que versa sobre esto, publicado en la revista VICE el pasado verano, titulado “Una visita al Cementerio de los Curros”, que también fue publicado en la versión inglesa de la revista.


 

Piedad Bejarano Fernández

Periodista y fotógrafa asentada en Sevilla. Tras licenciarse en periodismo y tener un vínculo muy estrecho con la fotografía desde su juventud, decide comenzar sus estudios en Fotografía Artística la Escuela de Arte de Sevilla.

Su proyecto, “Bye, bye 92” fue elegido dentro de los visionados de escuelas de arte en el Photon Festival de Valencia de jóvenes fotógrafos emergentes, además, algunas fotografías de este proyecto ilustraron un reportaje para la revista VICE titulado “Una vista al Cementerio de los Curros”, también escrito por la autora. Asimismo, el proyecto en conjunto fue motivo de una exposición autogestionada en la galería de arte y espacio co-working el Gallo Rojo, en Sevilla.

Además, ha participado en varias exposiciones colectivas, como Arquitectura y sombra, Colegio de Arquitectos de Sevilla, (Sevilla, 2017); Certamen de Arte Contemporáneo de Utrera, Casa de la cultura (Utrera, Sevilla, 2017); La noche en una imagen, en la Fábrica (Madrid, 2017); Retratando el Alma, en La Térmica (Málaga, 2016); Fotografía Emergente en el Pez Cámara (Sevilla, 2016); Feria de la Comunicación en el Ámbito Educativo, Pabellón Fujitsu (Sevilla, 2016); El exprimidor, Escuela de Arte de Sevilla (Sevilla, 2016).

Su obra ‘Amnesia’ quedó finalista en el Certamen de Arte Contemporáneo de Utrera en su última edición, así como ‘Pabellón de Italia’ en el certamen de fotografía y arquitectura del Colegio de Arquitectos de Sevilla; ‘Karaoke’ en el concurso organizado por La Fábrica La noche en una imagen; y ‘Águeda’ en el concurso organizado por La Térmica, Retratando el alma.

Fotografía de perfil de Piedad Bejarano Fernández

 


Enlaces a redes sociales de Piedad Bejarano Fernández.

Instagram de Piedad Bejarano Fernández –  @piedadbejarano

 

“bye, bye 92” proyecto fotográfico por Piedad Bejarano
“bye, bye 92” proyecto fotográfico por Piedad Bejarano
“bye, bye 92” proyecto fotográfico por Piedad Bejarano
“bye, bye 92” proyecto fotográfico por Piedad Bejarano


Galería Fotográfica del Proyecto “bye, bye 92” por  Piedad Bejarano Fernández.


Un año hablando de Fotografía en QuitarFotos

Un año hablando de Fotografía en QuitarFotos 

QuitarFotos nace en 2017 para como un espacio de difusión de proyectos fotográficos documentales y de calle; un lugar para el diálogo y de propuestas visuales, para reflexionar sobre fotografía y eso es lo que intentamos.

El 6 de marzo de este año 2017 echó a andar públicamente QuitarFotos. Ya había muchos meses de trabajo anteriores que no se visualizaron para definir el proyecto, lanzar la web y los perfiles para su difusión en las redes sociales. QuitarFotos es un proyecto que nace de 4 mentes inquietas con ganas de apostar por la difusión de la Fotografía, por aportar nuestro pequeño grano de arena y disfrutar de nuestra pasión.

Quizás es un tópico, pero acaba el año y es momento de realizar balance, en este caso, del trabajo realizado. Las valoraciones sobre la calidad del mismo, lo dejaremos para las personas que nos seguís.

Nos presentamos y nos definimos como una plataforma de difusión de proyectos fotográficos documentales y de calle. También, un lugar para el diálogo y de propuestas visuales, para reflexionar sobre fotografía y es lo que intentamos.

Si tenemos que destacar algo sería el apoyo de muchos de los que estáis ahí siguiendo el trabajo que hacemos y aportando vuestros comentarios para seguir disfrutando y compartiendo. Gracias.

En ese sentido, en los diez meses de vida de QuitarFotos, hemos dado difusión a 21 proyectos fotográficos; hemos realizado y publicado 19 entrevistas a fotógrafos de renombre nacional e internacional; 22 Entrelíneas publicadas, donde sin llegar a la profundidad de la entrevista, cada autor, habla de su forma de entender la fotografía. Y 31 Reflexiones publicadas, donde, desde la visión personal de cada autor o autora, compartimos nuestros puntos de vista en cuestiones que tienen que ver con la fotografía. Un total de 93 artículos en el Blog de QuitarFotos que parecen pocos pero que 10 meses han supuesto un gran esfuerzo y una dedicación importante cuidando y mimando cada artículo. Haciendo balance pensar que se han visitado y leído más de 200.000 veces artículos del blog y alguno de ellos incluso se ha compartido más de 10.000 veces, nos parece una muestra de agradecimiento por vuestra parte. ¡Gracias!

 

Jornadas de Fotografía de Calle por QuitarFotos y Photocertamen en Sevilla. Charla David Salcedo. Centro Cívico Casa de Las Columnas.
Jornadas de Fotografía de Calle por QuitarFotos y Photocertamen en Sevilla. Charla David Salcedo en el Centro Cívico Casa de Las Columnas.

 

También hemos realizados charlas de Fotografía, talleres de Fotografía en varias ciudades de la Península. En octubre, junto a Photocertamen, organizamos las I Jornadas de Fotografía de Calle en Sevilla, que contaron con la colaboración del Ayuntamiento. Tres talleres a cargo de David Salcedo, Rafa Badía y los compañeros de QuitarFotos, Marcelo Caballero y Alberte A. Pereira fueron el eje central de las mismas. Pero también se realizaron presentaciones de proyectos en el Casala Teatro durante todos los jueves del mes de octubre, a quien agradecemos su colaboración. Charlas sobre “Cómo organizar nuestro archivo fotográfico” y sobre el “Archivo Gasán: cincuenta años de memoria visual de un barrio, Triana”, a cargo de Pilar Acosta y Gabriel Sánchez, Gasán. En definitiva, un éxito de organización y participación que invita a continuar.

 

Fotografía © Graciela Magnoni. Harar, Etiopía 2015.

Un resumen de la web de QuitarFotos en 10 meses 2017

Hemos dado difusión a 21 proyectos fotográficos; realizado y publicado 19 entrevistas a fotógrafos de renombre nacional e internacional; 22 Entrelíneas publicadas, donde sin llegar a la profundidad de la entrevista, cada autor, habla de su forma de entender la fotografía. Y, para terminar, 31 Reflexiones publicadas, donde, desde la visión personal de cada autor o autora, compartimos nuestros puntos de vista en cuestiones que tienen que ver con la fotografía. En total 93 artículos llenos de pasión por la Fotografía.

Todo esto nos lleva a hacer un balance positivo de este 2017 que ya se acaba. Y nos da la ilusión y las fuerzas para seguir con más ganas el próximo 2018 que traerá novedades en QuitarFotos. Novedades en forma de nuevos y nuevas colaboradoras que escribirán y mostrarán puntos de vista diferentes sobre su forma de entender la fotografía, algo que siempre es enriquecedor. Pronto publicaremos las incorporaciones y empezaremos a disfrutar de sus textos, su forma de ver y hablar de la fotografía.

 

Toda esta actividad dio como resultado que, en las Redes Sociales ya superemos las expectativas que nos habíamos marcado. Así, en Facebook superamos los dos mil seguidores, en Twitter superamos los mil cien, en Instagram cerca de mil. Pensar que en solo 10 meses de actividad, nos parecen cifras muy respetables en las que queremos ir creciendo para seguir compartiendo. ¡Os invitamos a seguirnos y compartir!

Queremos agradecer también la inestimable colaboración de Leire Etxazarra, que con sus reflexiones, entrevistas y sabia forma de hablarnos de fotografía, enriquece este espacio.

 

 

 

 

Todo esto nos lleva a hacer un balance positivo de este 2017 que ya se acaba. Y nos da la ilusión y las fuerzas para seguir con más ganas el próximo 2018 que traerá novedades en QuitarFotos. Novedades en forma de nuevos y nuevas colaboradoras que escribirán y mostrarán puntos de vista diferentes sobre su forma de entender la fotografía, algo que siempre es enriquecedor. Pronto publicaremos las incorporaciones y empezaremos a disfrutar de sus textos, su forma de ver y hablar de la fotografía.

¡Permaneced atentos a las novedades en QuitarFotos! ¡Y muchas gracias por estar ahí!

¡GRACIAS a todos los que estáis ahí por vuestro apoyo!
¡Os deseamos un gran año lleno de fotografía!

 

¡Os dejamos una pequeña galería con imágenes de nuestro 2017!


Fotografía © Ivan Margot

Entrelíneas con Ivan Margot

Entrelíneas con Ivan Margot

 

En esta ocasión hablamos con Ivan Margot en “Entrelíneas” de QuitarFotos, un espacio intermedio que no llega a ser un reportaje, ni una entrevista en profundidad, pero que intenta indagar en el corazón fotográfico del entrevistado.

 

Defínete como fotógrafo.

Como fotógrafo de calle, que es así como me defino, mi línea de trabajo es muy diferente a la que he tenido durante los años en los que me he dedicado al diseño gráfico.

La metodología de un diseñador gráfico no es sencilla: implica trabajar en diferentes campos, que van desde el planteamiento de la idea del cliente, su conceptualización hasta alcanzar finalmente el diseño definitivo. Con lo que el proceso creativo pasa por una situación inicial compleja y confusa debiendo finalmente alcanzar su máxima sintetización.

Así, una imagen corporativa sencilla suele tener un mayor impacto visual y por lo tanto comunica de una forma más potente. Todo este trabajo implica un guión bien estructurado y una metodología minuciosa donde no hay lugar para muchas improvisaciones.

Con la fotografía de calle, siempre presente en todos estos años dedicados al diseño, ya no parto de la idea propuesta por un tercero, con lo que me planteo la situación de forma inversa: es decir, busco lugares aparentemente anodinos, a la espera de ese momento que me permita transformar esa aparente sencillez del lugar en un momento de mayor complejidad visual. Imágenes que a mi juicio dan más juego y que permiten tener más de una sola lectura. Para esto, necesito trabajar sin la necesidad de seguir un guión preestablecido, dejando que las cosas fluyan.

No parto de la idea de hacer un reportaje, de situar mis imágenes en un contexto determinado, de contar una historia con un inicio y un final. No quiero que la idea de un proyecto concreto me limite la creatividad. Trabajo más por intuición. De esta manera, me encuentro mucho más libre.

 

Busco lugares aparentemente anodinos, a la espera de ese momento que me permita transformar esa aparente sencillez del lugar en un momento de mayor complejidad visual. Imágenes que a mi juicio dan más juego y que permiten tener más de una sola lectura.

 

En definitiva, mi objetivo como fotógrafo de calle consiste en estar en un lugar potencialmente interesante en el momento adecuado donde pueda surgir la espontaneidad y la improvisación. ¡Es ahí donde pongo toda mi energía!

 

 

Fotografía © Ivan Margot
Fotografía © Ivan Margot

 

Imágenes que a mi juicio dan más juego y que permiten tener más de una sola lectura. Para esto, necesito trabajar sin la necesidad de seguir un guión preestablecido, dejando que las cosas fluyan.

Fotografía de perfil Ivan Margot

Explica cómo y por qué eliges este género fotográfico.

Pues es un poco por todo lo comentado anteriormente. La fotografía de calle me ha permitido desarrollarme a nivel creativo de una manera más espontánea y con menos ataduras. También me ha permitido conciliarlo con otra de mis grandes pasiones: los viajes.

¿Quiénes son tus referentes fotográficos y por qué?

Harry Gruyaert: por su composición, grafismo y cromatismo
Jonas Bendiksen: por sus reportajes en barrios marginados. “The places we live”
Ernesto Bazan: por su manera de contar historias
Alex Webb: por ser un referente a todos los niveles
Steve McCurry: por el sentido de la fotografía documental de viaje

Una buena fotografía es… suele permanecer en la memoria.

La fotografía que se me escapó… pasa a menudo por una razón u otra. A veces da un poco de rabia.

La mejor cámara para mi es… con la que te encuentres más a gusto. No le doy demasiada importancia a este tema.

En mi mochila llevo… una leicaQ, 3 baterias, tarjetas, y una libreta de notas.

 

Tu fotografía o proyecto favorito.

Esta fotografía podría resumir en gran parte, la manera de trabajar que tengo en estos momentos: imagen compleja compuesta de varios planos en una situación espontánea donde la improvisación y la intuición están presentes.

 

 

Fotografía © Ivan Margot
Fotografía © Ivan Margot

 

 

Y ya de forma personal, estoy llevando a cabo un proyecto más pequeño en fotografía analógica en color. En este caso, acabo de comenzar pero que tengo muchas ganas de comprobar hasta dónde llego, aunque todavía me queda mucho trabajo y muchos meses por delante.

 


Enlaces de Ivan Margot

Web de Ivan Margot: www.imargot.com

Instagram de  Ivan Margot: https://www.instagram.com/ivan.margot/

Facebook de  Ivan Margot: https://www.facebook.com/ivanmargot.design


Fotografía © Antonio Caamaño, “IndiviDUOS”.

“IndiviDUOS” proyecto fotográfico por Antonio Caamaño

“IndiviDUOS” proyecto fotográfico por Antonio Caamaño

Esta semana presentamos en QuitarFotos el proyecto “IndiviDUOS” de Antonio Caamaño, en el que nos cuenta  que independientemente de la existencia de una sociedad masificada, cada vez existe más el individuo callejero e individualista. Y esta individualidad no depende de la edad.

 

Este proyecto basado en Fotografía de calle surge de la observación. Y sobre todo de una fotografía. Es un proyecto accidente que surge de esta imagen.

 

Fotografía © Antonio Caamaño, “IndiviDUOS”.
Fotografía © Antonio Caamaño, “IndiviDUOS”.

 

Esta foto me da que pensar. Un matrimonio desayuna en una mañana fría de principio de año. IMAGINO: Llevan muchos años juntos. Han vivido de todo; alegrías, penas, sufrimientos y felicidad. Ella habla, él no está. ¿No está hora o no está nunca? La dualidad se ha convertido en individualidad.

Y es que con el paso del tiempo vamos percibiendo la soledad de manera diferente, la hiperactividad de la juventud deja su espacio a la necesidad de buscar nuestro espacio más íntimo. La búsqueda de la individualidad, de la calma, el silencio, la soledad, todos esos factores que nos ayudan a fortalecernos como INDIVIDUOS. Encontramos la necesidad de alejarnos de esa sociedad de desgaste, con el fin de reencontrarnos con nuestro propio espacio y reflexionar sobre esa parte individual que descuidamos.

Independientemente de la existencia de una sociedad masificada, cada vez existe más el individuo callejero e individualista. Y esta individualidad no depende de la edad.

Este proyecto comienza en Enero 2016. Durante dos años. 24 meses. 24 imágenes. Las 4 estaciones de sus dos años.

Encontramos la necesidad de alejarnos de esa sociedad de desgaste, con el fin de reencontrarnos con nuestro propio espacio y reflexionar sobre esa parte individual que descuidamos.

 

Fotografía © Antonio Caamaño, “IndiviDUOS”.
Fotografía © Antonio Caamaño, “IndiviDUOS”.


 

Antonio Caamaño

Fotógrafo aficionado, periodista, nacido en Ceuta y emigrado a Sevilla para estudiar en la Universidad de Comunicación. La relación con la fotografía nace en mi tierra natal en plena efervescencia de la pubertad y en la búsqueda del ‘algo que hacer’. Siempre atraído por la imagen, se cruza en mi camino un curso de fotografía, el regalo de mis padres de mi primera cámara: una Pentax z10, un carrete, un laboratorio, ese olor del revelador, paro y fijador… ¡Lo encontré! fue una relación a primera vista. Enamorado de la fotografía de por vida.
Pero como toda relación de amor, aparece el odio, la desgana, el no entendimiento. Lo analógico, lo digital. Pasa el tiempo. Ahora si. Ahora no. Años sin pensar en diafragma, obturador y luz hasta que la vida se ordena, se regula y se normaliza. Y sobre todo, aparece un autor y un libro… Alex Webb: The Suffering of Light.
Y es ahí donde aparece el camino de la fotografía callejera. Es lo que busco. No hay que viajar a la India, a México, a conflictos bélicos… que todo llegará. Y si no que se lo pregunten a Helen Levitt. Descubro que se puede hacer fotografía en tu calle, tu barrio, tu ciudad. Descubro a Saul Leiter, Robert Frank, Garry Winogrand, Martin Parr, Harry Gruyaert, Matt Stuart

Y descubriendo estoy nuevos autores, nuevos conceptos, nuevas vías…

 

No hay que viajar a la India, a México, a conflictos bélicos… que todo llegará. Y si no que se lo pregunten a Helen Levitt. Descubro que se puede hacer fotografía en tu calle, tu barrio, tu ciudad.

Fotografía de Antonio Caamaño

 


Enlaces a redes sociales de Antonio Caamaño.

Twitter – @kaamano
Facebook – http://www.facebook.com/kaamano
Flickr – http://www.flickr.com/photos/[email protected]/

Fotografía © Antonio Caamaño, “IndiviDUOS”.
Fotografía © Antonio Caamaño, “IndiviDUOS”.
Fotografía © Antonio Caamaño, “IndiviDUOS”.
Fotografía © Antonio Caamaño, “IndiviDUOS”.


Galería Fotográfica del Proyecto IndiviDUOS por  Antonio Caamaño.


Fotografía © Marcos Ros

Entrelíneas con Marcos Ros

Entrelíneas con Marcos Ros

 

En esta ocasión hablamos con Marcos Ros en “Entrelíneas” de QuitarFotos, un espacio intermedio que no llega a ser un reportaje, ni una entrevista en profundidad, pero que intenta indagar en el corazón fotográfico del entrevistado.

 

Defínete como fotógrafo.

Es una pregunta peliaguda. Creo que una persona no puede definirse como fotógrafo, ya que se produce una evolución fotográfica constante. Por ejemplo, en un principio, Alex Webb o Willliam Eggleston comenzaron a hacer fotos en blanco y negro y posteriormente pasaron al color. Bruce Davidson adecúa su trabajo al proyecto que está realizando, pasando del blanco y negro al color si lo considera necesario. El trabajo que realiza en el “Circus” difiere mucho del trabajo que realiza en Subway en Nueva York o en Central Park.

Por ello, considero que una persona no es necesariamente un solo fotógrafo, son muchos fotógrafos a lo largo del tiempo. Depende mucho de su experiencia, de los referentes que encuentra en el camino, de las conversaciones, de las zonas en los que se mueve, de su estado físico y los paseos que mantiene con otros fotógrafos…

A veces me pregunto qué pensaría Vivian Maier de sí misma como fotógrafa o Garry Winogrand. Estos dos fotógrafos estaban más obsesionados con la toma fotográfica, pero se mostraban despreocupados, aparentemente, con todo lo demás. Personalmente, me gusta quitar fotos (si me permitís la licencia) no me preocupo en exceso por la edición, ni por compartir mi trabajo. Soy un fotógrafo reflexivo (o perezoso, según se mire) que espera que el inconsciente emerja y establezca una conversación consigo mismo.

También, me gusta mucho el concepto de “objeto encontrado” de Marcel Duchamp, me fascina cómo Berenice Abbott encontró a Eugène Atget y lo convirtió su objeto encontrado dentro del movimiento surrealista. Este “arte encontrado”, ¿no es acaso lo que hacemos en fotografía de calle?

 

 

Fotografía © Marcos Ros
Fotografía © Marcos Ros

 

Una persona no es necesariamente un solo fotógrafo, son muchos fotógrafos a lo largo del tiempo. Depende mucho de su experiencia, de los referentes que encuentra en el camino, de las conversaciones, de las zonas en los que se mueve, de su estado físico y los paseos que mantiene con otros fotógrafos…

Fotografía de perfil de Marcos Ros

Explica cómo y por qué eliges este género fotográfico.

Mi respuesta se puede resumir del fantástico documental “Everybody Street”, cuando Joel Meyerowitz trata de definir la fotografía callejera con un “Show me”, como exigiendo a la ciudad que le muestre cosas que nadie percibe, que están ahí sin que apenas nos percatemos y que el fotógrafo callejero tenga la obligación o la necesidad, según se mire, de retratar. Personalmente, volvería al concepto de objeto encontrado.

La fotografía de calle es muy elástica. No puedes acabártela ni abarcarla. Puede que algún académico la considere como un subgénero menor de la fotografía documental (algo de lo que podría estar parcialmente de acuerdo), pero creo que teniendo presente la cantidad y la calidad de los trabajos que se realizan actualmente podría considerarse como un género en sí mismo. Hay fotografía de calle que huye del documentalismo, dejando de lado el humanismo, buscando más el formalismo y las geometrías. Ese tipo de fotografía me parece fascinante, de una intuición y convicción muy potentes.

 

Fotografía © Marcos Ros
Fotografía © Marcos Ros

 

Hay fotografía de calle que huye del documentalismo, dejando de lado el humanismo, buscando más el formalismo y las geometrías. Ese tipo de fotografía me parece fascinante, de una intuición y convicción muy potentes.

 

¿Quiénes son tus referentes fotográficos y por qué?

Si tuviese que elegir a un sólo fotógrafo, me quedaría sin duda con Harry Gruyaert. Tengo algunos de sus trabajos y me encanta su capacidad de generar atmósferas. Creo que es uno de los autores que más me transmiten y más me enseñan sobre composición a través de su serie de fotografías. Siento como si estableciera una conversación conmigo de una manera que ningún autor más hace y eso puede ser muy enriquecedor.

¿Qué me quieres mostrar, Harry?, me digo mientras ojeo incansablemente sus libros. A veces, encuentro la llave, otras veces no; pero su obra, su tratamiento de la luz y el color, me atrapan y suelo volver sobre su obra una y otra vez. Creo que no hay ningún autor que me impacte tanto.

Con él también tengo una anécdota, ya que cuando lo conocí en persona (en una presentación de un libro) todavía no conocía su obra y me fui de allí sin autógrafo. Obviamente, aún lo lamento.

Una buena fotografía es… En fotografía de calle, desde mi humilde opinión, sólo hay dos tipos de fotografías buenas: las que atacan al corazón (emoción) o a la mente (geometría). Si una fotografía tiene las dos… Puede llegar a convertirse en una obra maestra.

La fotografía que se me escapó… Siempre se escapan, se encuentran en infinitos rincones y sólo hay que ir a buscarlas. La calle, como la vida, es imprevisible.

La mejor cámara para mi es… La cabeza, nuestra experiencia, la maceración del tiempo y nuestro bagaje fotográfico. De ahí salen las buenas fotos.

En mi mochila llevo… una cámara analógica y una digital. La prioridad sobre una u otra, depende mucho de los proyectos que tenga planteados en ese momento.

 

Tu fotografía o proyecto favorito.

Últimamente ando con muchos proyectos fotográficos y todos me están aportando muchas cosas positivas. Dentro del grupo fotografía callejera, Crisol Street Photography , el año pasado estuve dirigiendo el proyecto “Un año de Retiro“. Es un proyecto relativamente modesto, pero, dentro del ámbito de difusión de la fotografía callejera, creo que quedó un trabajo muy digno teniendo presente la cantidad de participantes que tuvo.

Con mi colectivo, Urban Disorder , estamos armando otro proyecto que está tomando forma todavía, pero que ya tiene un hilo conductor. Tengo la confianza de que salga algo bastante potente de ahí.

Y ya de forma personal, estoy llevando a cabo un proyecto más pequeño en fotografía analógica en color. En este caso, acabo de comenzar pero que tengo muchas ganas de comprobar hasta dónde llego, aunque todavía me queda mucho trabajo y muchos meses por delante.

 


Enlaces de Marcos Ros

Crisol Street Photography, grupo de Fotografía de Calle: www.crisolstreet.com
Colectivo Urban Disorder: https://urbandisorderblog.wordpress.com


Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Manila.

‘Nunca ha habido tanto talento en fotografía documental como hoy en día’ Ricky Dávila

“Nunca ha habido tanto talento en fotografía documental como hoy en día” Ricky Dávila

Entrevista en QuitarFotos a Ricky Dávila por Leire Etxazarra.

En esta ocasión hablamos con Ricky Dávila, de quien destacamos una frase para introducir esta entrevista: “Nunca ha habido tanto talento en fotografía documental como hoy en día”.

Lleva más de 25 años haciendo fotos. Ricky Dávila (Bilbao, 1964) se confiesa afortunado por dedicarse a lo que más le gusta. Con varias exposiciones nacionales e internacionales a sus espaldas, su labor ha sido reconocida con premios como el World Press Photo o el Ortega y Gasset. Comenzó como fotoperiodista y ha trabajado para revistas de moda y fotografiado celebrities, pero su gran pasión ha sido siempre la fotografía documental. ‘Ibérica’, ‘Manila’ y ‘Todas las cosas del mundo’ son algunos de sus trabajos autorales más conocidos. Actualmente dirige el Centro de Fotografía Contemporánea de Bilbao (CFC), donde también ejerce de profesor.

 

¿Por qué eres fotógrafo?

Yo creo que por pura casualidad, por fortuna, porque no hay tanta gente a la que el oficio le coincida con la vocación. Y yo soy de esos pocos afortunados. Yo era un mal estudiante de Biología, y compaginaba las clases en la facultad con las clases en un taller de imagen en Algorta que impartía Antonio Herranz, y que, por cierto, sigue en activo. Era un lugar maravilloso. Cuando terminé la carrera tuve que decidir qué hacer, y yo tenía muy claro que lo de la Biología, en un caso como el mío, era un callejón sin salida. En ese momento me surgió la posibilidad de ir al ICP (International Center of Photography) de Nueva York y allí me gradué y me descubrí como buen alumno.

“No me gusta que me dirijan la mirada, que me digan qué es interesante y qué no”.

Fotografía perfil Ricky Dávila. Fotografía © Silvia J. Esteban

Ricky Dávila. Fotografía © Silvia J. Esteban

Tras estudiar en Estado Unidos regresas a España, a Madrid, y empiezas a trabajar de fotoperiodista. ¿Qué aprendiste en aquellos primeros años como profesional?

Aprendí, sobre todo, lo que es el oficio del periodismo, es un bagaje que tengo para mí, y también cobré conciencia de lo que no quiero hacer. Yo siempre he tenido una pulsión muy autoral en la fotografía, y eso, en el terreno documental, me ha creado un problema enorme, porque no me gusta que me dirijan la mirada, que me digan qué es interesante y qué no. Siempre me he sentido incómodo en esas situaciones y acabé buscando otros escenarios en los que moverme. Así que primero abandoné la prensa diaria, luego dejé de ser freelance (trabajaba para la agencia Cover y para cabeceras, que es una época que recuerdo con enorme cariño), y luego abandoné la propia escena editorial. Me di cuenta de que esos códigos para decidir lo que es interesante y lo que no impedían mi crecimiento.

“La fotografía documental ha sido, desde siempre, el territorio donde ha fermentado el verdadero talento fotográfico. No hay nada más bello que la fotografía documental”.

 

Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Manila.
Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Manila.

 

A partir de ahí tu fotografía va evolucionando hasta convertirse en más intimista.

Sí, pero entre una fase y otra yo hablaría de documentalismo subjetivo puro y duro. Es decir, de 1991 a 1995 trabajo de fotoperiodista, persiguiendo a Amedo, cubriendo Moncloa, y luego, con la agencia Cover, trabajo haciendo reportajes. Después de eso, hay un tramo amplio de años en los que trabajo con premisas documentalistas, y hago “Manila”, por ejemplo. Hasta el año 2000 me manejo en un tipo de documentalismo que es cada vez más subjetivo, y ya después sí que podemos hablar de lo que vengo haciendo últimamente, que es más introspectivo, más íntimo, y de ahí nace “Todas las cosas del mundo”.

Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Todas las cosas del mundo 2014.

¿Cuándo hablamos de fotografía autoral, intimista, hablamos de fotografiar “desde dentro” como dice Eduardo Momeñe, un autor al que conoces muy bien?

No soy muy proclive a establecer máximas. La fotografía permite mil aproximaciones. Es cierto que si uno tiene una aproximación autoral en lo fotográfico, al final está hablando de sí mismo, bien a través de los demás, o bien a través de su propio yo, pero eso no significa que la fotografía no tenga o no admita otro tipo de relaciones. Da igual que se trate de una crónica notarial pura y dura o de documentar hernias discales a través de rayos X. Yo simplemente diría que si hay una aproximación autoral, si uno usa la fotografía como un registro para encontrar una voz personal, ahí sí, directa o indirectamente, estamos dando cuenta de nosotros mismos, pero no sólo en fotografía, también en escritura, por ejemplo.

 

“Nunca ha habido tanto talento en la fotografía documental como hoy en día, pero buscarlo en las grandes cabeceras es como buscar buena música en los 40 Principales”.

¿Cómo ves la situación de la fotografía documental en la actualidad?

Muchas veces confundimos fotoperiodismo con fotografía documental. El fotoperiodismo ha visto como los cimientos que lo sostenían se han ido al carajo y se están reformulando. Estamos inmersos en la reinvención del medio fotoperiodístico. Pero la fotografía documental estuvo antes del periodismo, ha estado durante y estará después. Simplemente, no aparece en los medios de comunicación de masas ni en los soportes periodísticos, pero desde siempre ha sido el territorio donde ha fermentado el verdadero talento fotográfico. No hay nada más bello que la fotografía documental, y no hay nada, en teoría, más bello que el fotoperiodismo, pero ahora mismo está contaminado por cantidad de intereses espurios. Sin embargo, la fotografía documental, en su esencia, como entronca con la genética de lo fotográfico, que es esa especie de crónica incumplida de la realidad, sigue ahí, y sigue estando más que nunca. Nunca ha habido tanto talento en la fotografía documental como hoy en día, pero buscarlo en las grandes cabeceras es como buscar buena música en los 40 Principales.

“La fotografía documental ha sido, desde siempre, el territorio donde ha fermentado el verdadero talento fotográfico. No hay nada más bello que la fotografía documental”.

 

Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Ibérica.
Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Ibérica.

 

¿Y se puede vivir de la fotografía documental?

Digamos que se puede vivir de la fotografía en general y que no conviene alimentar el equívoco de que, si eres escritor y tienes facultades poéticas, puedes fiar toda tu suerte a la venta de poemas. De la fotografía se puede vivir, es duro, pero se puede vivir. Lo único es que yo aconsejaría a cualquier persona no depender de un único registro para llegar a fin de mes, porque eso te quita defensas.

“De la fotografía se puede vivir, pero yo aconsejaría no depender de un único registro, porque eso te quita defensas”.

Suele haber cierto pesimismo dentro de la propia profesión cuando se habla de ésto, de vivir de la fotografía.

Es complicado porque el medio está inflacionado, pero la fotografía la componen muchas facetas distintas. Uno puede estar haciendo un proyecto en la Antártida y vivir de la fotografía de bodas. Lo que sí es muy difícil es querer vivir de la fotografía, de lo que nosotros queremos hacer en fotografía, y además hacerlo sin que nos dicten la mirada y que nos paguen por ello.

 

 

Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto No vodka on the moon, 2007.
Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto No vodka on the moon, 2007.

Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Manila.
Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Manila.
Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto No vodka on the moon, 2007.
Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto No vodka on the moon, 2007.

Con Internet y las redes sociales, vivimos en una época de mucho “ruido visual”, estamos rodeados de imágenes y continuamente expuestos a ellas. En un contexto así, ¿cómo podemos llegar a la gente a través de la imagen?

Una fotografía no existe sin su soporte. Tal vez, para poder significarse, tenga que elegir un soporte en el que esté renunciando a targets amplios de gente en favor de la integridad de su discurso. En el caso de la música, por ejemplo, los grandes talentos de hoy día tocan en salas pequeñas, con auditorios de 40 personas. Vale más el entendimiento de una persona interesante que el aplauso de mil. Ahora mismo, la cuestión mediática está llena de badulaques indocumentados que son héroes por un día y consiguen auditorios amplísimos. Pero si uno mantiene la integridad de su discurso, si es algo de excelencia y significado, y además consigue grandes audiencias, pues perfecto. Pero ya vemos la noción de cultura que tienen las grandes instancias con algunos premios que se dan.

 

“Hay mucho analfabetismo visual. No distinguimos los discursos puramente promocionales de los meramente documentales o autorales”.

 

¿Nos puede la cultura del ‘like’ y la ambición por llegar a cuanta más gente mejor?

El problema que tienen los fotoperiodistas es que los han educado en la idea de que si no cuentas con la atención de un millón de espectadores es que lo que estás haciendo no funciona, y eso es un error, no es así, porque puedes estar en boca de todo el mundo y ser una actriz de tercera fila, y también puedes hacer algo muy hondo y muy sentido, y tener un target de cien o de mil personas. Antes parecía que lo que no se había publicado en cuatro cabeceras no valía nada. Ahora hay distintos foros de concurrencia donde la gente está haciendo auténticas maravillas con públicos de 1.500 personas. No son grandes audiencias pero es perfecto, yo lo veo hasta más natural que lo otro.

 

“Es verdad que hay mucho ruido visual, pero yo no tengo una visión derrotista de ello”.

 

Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto No vodka on the moon, 2007.
Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto No vodka on the moon, 2007.

 

¿El intrusismo es un problema en fotografía?

La fotografía se ha naturalizado y es un lenguaje universal que ya no es atributo sólo de profesionales. Y eso, aunque dentro de la profesión hay quien lo ve como un acto de intrusismo, es todo lo contrario. Lo interesante es que en fotografía nunca ha habido tanto tan bueno, en el sentido cultural, y nunca ha habido tanto tan malo. Es verdad que hay mucho ruido visual, pero yo no tengo una visión derrotista en ello. No soy un profesional despechado que hace de la fotografía un gueto y que considera a cualquiera un arribista. Al contrario. Me parece que estamos asistiendo a un proceso de naturalización de un lenguaje que es universal y que admite aproximaciones desde la profesión y desde lo personal. Y por cierto, muchas veces hace falta más talento y compromiso fuera de la profesión que dentro, porque dentro lo que hacen es pagarte por mirar y nada distrae más la mirada que el hecho de que te paguen por ella.

“Nada distrae más la mirada que el hecho de que te paguen por ella”.

¿Hay mucha imagen y poca fotografía?

Lo que hay es mucha imagen y poco espectador. Hay una enorme saturación visual. Tenemos una escasa capacidad para soñar bien la fotografía de los demás y una fotografía sólo es lo que sueñan los demás de ella. El debate no es si una foto es buena o mala, sino si una mirada es sensible o no es sensible. Hay cosas que están postuladas para no ser otra cosa que imágenes, eso va a estar ahí siempre. De lo que se trata es de saber distinguir. El problema que tenemos hoy en día es que hay mucho analfabetismo visual, no distinguimos los discursos puramente promocionales de los meramente documentales o autorales, lo mezclamos todo. Eso no pasa en literatura, por ejemplo, donde distinguimos sin problemas las sentencias publicitarias de los postulados literarios. Pero en fotografía no, hay mucho analfabetismo, y eso el sistema lo utiliza desde la publicidad para hacernos pasar por crónica lo que es puramente promocional. Hay mucho advenedizo, mucho arribista, muchos que se cuelgan la condición de fotógrafos… Todos sabemos escribir pero no decimos que somos escritores.

Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto No vodka on the moon, 2007.

El retrato ha tenido mucha importancia en tu trabajo.

Sí, pero la verdad es que ya no me reconozco en esa pulsión. El retrato entendido con una intención más personal ocupó una fase muy importante en mi carrera, pero hace unos 10 años que no hago retratos de ese tipo. Es un género que me atrajo por la fascinación que sentía por algunos grandes retratistas. Me vi con capacidad de desenvolverme, con don de gentes, y quiero pensar que tenía cierta empatía, que es algo fundamental para hacer buenos retratos. Pero hay un momento en el que descubro mi propia fragilidad y pierdo la curiosidad por los demás. Arranca entonces una etapa en que todo lo que hago gira más en torno a mi propio yo, y no en torno a los demás.

 

 

Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Ibérica.
Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Ibérica.

 

Me vi con capacidad de desenvolverme, con don de gentes, y quiero pensar que tenía cierta empatía, que es algo fundamental para hacer buenos retratos. Pero hay un momento en el que descubro mi propia fragilidad y pierdo la curiosidad por los demás. Arranca entonces una etapa en que todo lo que hago gira más en torno a mi propio yo, y no en torno a los demás.


¿Qué papel ha jugado el retrato tu faceta documental?

En el reportaje puro y duro yo siempre he combinado el retrato con la instantánea, que son dos recursos distintos, pero al combinarlos enriquecen mucho la narrativa del documentalista. Hay mucho fotógrafo de acción que no tiene el atributo del retratista. El retrato hay que trabajarlo en una situación controlada, tiene que ser producto de un diálogo… “Manila” no es una sucesión de instantáneas, también hay retratos, de forma que de vez en cuando paras, estableces un diálogo con alguien, vuelves otra vez a la fugacidad del instante…

 

El retrato no es fácil, a pesar de lo que puede parecer en un primer momento.

Como profesor veo que el retrato es el género que más cuesta desarrollar a la gente porque un buen retrato es una cuestión extrafotográfica y extravisual. Dominando la luz y la composición puedes hacer buenas instantáneas, pero eso no te asegura hacer buenos retratos. No vale con tener atributos visuales, se necesita algo más, y ese algo tiene que ver con tener verdadera curiosidad por la gente, con ser desenvuelto, penetrante, empático…

 

 

Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Manila.
Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Manila.

Acabas de hacer referencia a tu faceta como profesor. ¿Qué te aporta la enseñanza?

La docencia ha venido a sustituir al fotoperiodismo y a mi faceta más comercial, que ha sido lo que me ha dado de comer durante muchos años y con lo que llegaba a fin de mes. Antes intentaba conciliar mi faceta más personal con las exigencias comerciales de mi trabajo y ahora mantengo la llama de la poética personal gracias a la docencia. Eso tiene una parte buena y una mala. La buena es que la mirada la tengo mucho más liberada, porque ya no tengo clichés comerciales que contaminen mi fotografía. Antes era muy difícil estar cubriendo una cárcel en Cochabamba y a la vez fotografiar a Siniestro Total sin acabar haciendo posar a la gente de Cochabamba como si fueran un grupo musical. La docencia me ha aportado también otra cosa buena, y es que me he vuelto un pequeño experto en lo que son nuestras dudas en el juego creativo. Pero también tiene otra cara, y es que es una actividad muy demandante, yo digo que mis alumnos me chupan la sangre, y a mí ser profesor me deja exhausto.

En “Todas las cosas del mundo” combinas la fotografía con tu otra gran pasión, la poesía.

Es un trabajo de introspección y mucha intimidad, y ahí están los dos registros. Pero es que para mí, en mi vida, la literatura es incomparablemente más importante que la fotografía. De hecho, de cinco años a esta parte escribo mucho más que fotografío, y leo mucho más. El tema no es circunstancial y no hay imposturas. En “Todas las cosas del mundo”, la poética de abstracción, no la visual, acaba conciliándose con mi imaginario visual pero desde unas líneas puramente emocionales. Lo que le da coherencia a ese proyecto es la atmósfera emocional que hay en todo. Pero huí de la doble página en la que aparece un poema y una imagen, porque al final se trata de dos registros que conviven en un corpus, el libro, pero no en la doble página. Evito el correlato entre texto e imagen porque no lo hay, no existe.

“De cinco años a esta parte, escribo mucho más que fotografío, y leo mucho más”.

Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Todas las cosas del mundo, 2014.
Fotografía © Ricky Dávila, Proyecto Todas las cosas del mundo, 2014.

 

Los cuadernos de Remo Vilado” es tu último proyecto, un trabajo que en tu web calificas de “insensato”. ¿Quién es Remo Vilado?

Remo Vilado es un alter ego, y va a haber Remo para rato, porque en este desdoblamiento de personalidad he encontrado una libertad creativa que yo mismo no tengo y en el que he podido vomitar cantidad de cosas que tenía larvadas dentro. Todo ha sido muy impremeditado y obedece a una sensación creciente que tengo de libertad personal en el acto creativo. Creo que todos somos muy malos gestores de la libertad que podríamos usar para crear, y lo digo porque estamos sometidos, consciente o inconscientemente, a muchísimos intereses espurios. Aunque no lo confesemos, queremos notoriedad, queremos dinero, queremos proyección de nuestro trabajo, queremos agradar en lugar de conmover…

 

 

© Ricky Dávila, Cuaderno de Remo Vilado.
© Ricky Dávila, Cuaderno de Remo Vilado.

 

¿Qué hay en esos cuadernos?

Es un proyecto literario del que yo he hecho público el registro visual, y eso da como resultado un trabajo que al final es un dietario de un alter ego con el que llevo conviviendo ya cinco largos años. Son una especie de libretas de artista, a modo de diarios visuales y escritos, cuyas páginas están emborronadas por el autor con fotografías y apuntes alocados. Y hay mucho por ver porque lo que ha salido a la luz es solo la punta del iceberg. También tengo una sensación de proyecto vital, de que ésto no es algo circunstancial. Remo ha llegado para quedarse y además me divierte mucho.

 

“Creo que todos somos muy malos gestores de la libertad personal que podríamos usar para crear”.

 

Gracias por tus palabras Ricky.

 


Enlaces de Ricky Dávila

Web de Ricky Dávila: http://rickydavila.com


Fotografía @ Gustavo Rosas, SHOT

“SHOT” proyecto fotográfico por Gonzalo Gómez y Gustavo Rosas

“SHOT” proyecto fotográfico por Gonzalo Gómez y Gustavo Rosas

Esta semana presentamos en QuitarFotos el proyecto “SHOT” de Gonzalo Gómez y Gustavo Rosas, “imágenes cotidianas de lo que sucede en las calles de Montevideo ,Uruguay.”  

Shot es un proyecto sobre fotografía callejera creado en el año 2013 por Gonzalo Gómez y Gustavo Rosas. Somos fotógrafos curiosos de lo que sucede en las calles de Montevideo (Uruguay), caminamos tranquilamente observando gestos, formas, conexiones, algo imprevisible en lugares comunes. Nos acercamos sin utilizar el zoom, para estar en sintonía con la vida. Creemos que la fotografía callejera es una forma de expresión estética al mismo tiempo que constituye el documento de una época. Nos interesa la excepcionalidad del relato por sobre la mera cotidianidad. Consideramos que la calle es una fuente inagotable de situaciones fugaces, espontáneas y emotivas. La forma, la luz y el contenido deben apoyarse mutuamente.

El proyecto también pretende acercar una apreciación de la fotografía callejera a una amplia audiencia a través de los foros públicos, publicaciones y exposiciones.

 

 

Fotografía @ Gonzalo Gómez
Fotografía @ Gonzalo Gómez


Gonzalo Gómez Gaggero

Nací en Montevideo, Uruguay, el 17 de octubre de 1979. Cuando era chico pasaba largos ratos dibujando con una caja de lápices de colores y papeles en blanco.

Luego al culminar el bachillerato comencé a estudiar arquitectura en la universidad, y con tercer año aprobado me di cuenta que el diseño gráfico se adaptaba más a mi espíritu inquieto y observador. Entonces realicé la carrera técnica de diseño en la Escuela de Comunicación Social de la UTU, de la cual regresé en el 2007.

Obtuve premios y menciones en concursos de logotipos y afiches, muchos de ellos relacionados con temáticas sociales, y en paralelo comencé a realizar trabajos de comunicación visual. El diseño gráfico está directamente vinculado con la edición y postproducción de fotos, y fue justamente a través de trabajos que exigen esta técnica que me comenzó a interesar la fotografía.

A finales del 2010 me compré mi primer cámara reflex y desde ahí, no paré de sacar fotos y perfeccionarme en este arte. Encuentro en la fotografía una forma de expresión y comunicación de gestos, situaciones, emociones, algo atemporal que es común a todos. Me siento atraído particularmente por la fotografía callejera, dentro de la cual creo que siempre hay momentos singulares y espontáneos que se pueden fotografiar.

Actualmente me desempeño como diseñador gráfico y fotógrafo freelance. También me apasiona el cine, la música, la naturaleza y los animales.

 

Gustavo Rosas López

Nací en Montevideo, Uruguay, el 15 de mayo de 1985. Mi primer acercamiento a la fotografía quizás haya sido a través del cine, desde chico me gustaba mirar películas una y otra vez que mi tío atesoraba, y desde ese entonces sentí curiosidad por la imágenes, su construcción y su poder de comunicar emociones.

En el año 2006 el interés por las imágenes me acercó al diseño gráfico, comenzando a estudiar la tecnicatura en diseño en la Escuela de Comunicación Social (UTU). Luego en 2008 estudié diseño web y al mismo tiempo realicé el curso introductorio de fotografía en la Escuela Uruguaya de Fotografía y Video (EUF), fue a partir de ese momento en que  comencé a entablar con la fotografía una relación más directa y profunda como herramienta de comunicación y expresión personal.

A lo largo de estos años he desarrollado un especial interés por la fotografía callejera y la posibilidad de retratar y documentar la vida en las calles de forma espontánea.

En el año 2017 finalicé la licenciatura en Artes Plásticas y Visuales en la Escuela Nacional de Bellas Artes (IENBA) y actualmente me encuentro trabajando como fotógrafo y diseñador gráfico freelance.

 


Enlaces Gonzalo Gómez Gaggero y Gustavo Rosas López

 

Enlace web a SHOT, proyecto fotográfico de Gonzalo Gómez y Gustavo Rosas: https://www.shotproyecto.com

Fotografía @ Gustavo Rosas, SHOT
Fotografía @ Gustavo Rosas, SHOT
Fotografía @ Gonzalo Gómez, SHOT
Fotografía @ Gonzalo Gómez, SHOT


Galería Fotográfica del Proyecto SHOT por Gonzalo Gómez y Gustavo Rosas


Fotografía © Teresa Fargas

Entrelíneas con Teresa Fargas

Entrelíneas con Teresa Fargas

 

En esta ocasión hablamos con Teresa Fargas en “Entrelíneas” de QuitarFotos, un espacio intermedio que no llega a ser un reportaje, ni una entrevista en profundidad, pero que intenta indagar en el corazón fotográfico del entrevistado.

 

Defínete como fotógrafa.

Es difícil definirse a una misma como fotógrafa. En este momento tengo claro que me interesa la fotografía de calle por encima de otro género. Pero no cierro la puerta a cualquier imagen que se pueda presentar en otro ámbito. Me fascina capturar lo espontáneo, las escenas cotidianas que suceden en los espacios públicos, componer imágenes con sus contrastes de luz y color e intentar transmitir emoción con cada pequeña historia fotográfica y, que a ser posible, interroguen al espectador.

 

Explica cómo y por qué eliges este género fotográfico.

En el año 2009 inicié el proyecto “Sobrevivir en la ciudad contemporánea” con la intención de mostrar a la mujer y al hombre del siglo XXI en el espacio que más los representa, el espacio urbano, y asimismo hacer una reflexión sobre cómo es el ser humano actual, donde el sujeto sobrevive a pesar de la presión de la ciudad contemporánea.

A partir de aquí me fuí adentrando en la fotografía de calle hasta el momento actual en que me identifico plenamente en ella.

Fotografía de Perfil de Teresa Fargas

Me fascina capturar lo espontáneo, las escenas cotidianas que suceden en los espacios públicos, componer imágenes con sus contrastes de luz y color e intentar transmitir emoción con cada pequeña historia fotográfica y, que a ser posible, interroguen al espectador.

 

¿Quiénes son tus referentes fotográficos y por qué?

Por citar algunos diría Saul Leiter, Ernst Haas, Robert Frank, Walker Evans, Lee Friedlander, Garry Winogrand, Harry Gruyaert, Alex Webb… Unos por la fuerza del color; otros por la poesía de sus imágenes; otros por la ruptura con los formalismos tradicionales de la fotografía correcta; otros por su agilidad en componer las imágenes…

Una buena fotografía es… como dice Constantine Manosmis imágenes favoritas son las que hacen preguntas y plantean problemas, pero dejan las respuestas y soluciones al espectador.”

La fotografía que se me escapó… no me genera frustración alguna. La mayor parte de las veces la perdí por ser demasiado lenta o porque me pareció demasiado osado acercarme suficientemente a la escena.

La mejor cámara para mi es… la que llevas encima.

En mi mochila llevo… una discreta cámara Olympus E-M1, de color negro, un par de baterías, una tarjeta de memoria, agua y poca cosa más; lo suficiente para cargar el mínimo peso posible en el andar callejero.

 

Tu fotografía o proyecto favorito.

Me cuesta elegir una fotografía favorita pero os dejo esta que es de las últimas que he hecho.  Me atrae esta imagen porque el ligero movimiento de la cámara parece acompañar el baile de las dos chicas situadas en el centro.

 

 

Fotografía © Teresa Fargas
Fotografía © Teresa Fargas

 

“Sobrevivir en la ciudad contemporánea” con la intención de mostrar a la mujer y al hombre del siglo XXI en el espacio que más los representa, el espacio urbano, y asimismo hacer una reflexión sobre cómo es el ser humano actual, donde el sujeto sobrevive a pesar de la presión de la ciudad contemporánea.

 

 


Enlaces de Teresa Fargas

Web de Teresa Fargas:  http://www.teresafargas.com
Facebook de Teresa Fargas: https://www.facebook.com/teresa.fargas
Instagram de Teresa Fargas: https://www.instagram.com/teresafargas


Fotografía @ Diego Jambrina

“EN OTRA PARTE” proyecto fotográfico por Diego Jambrina

“EN OTRA PARTE” proyecto fotográfico por Diego Jambrina Merino

Esta semana presentamos en QuitarFotos el proyecto “EN OTRA PARTE” de Diego Jambrina, “imágenes para personas que no acaban de comprender el mundo que les rodea, ni su propio mundo interior.”  

 

Cada viaje supone una oportunidad perdida y la confirmación de que, esté donde esté, nunca estoy en mi totalidad.
El deseo no puede. La realidad todo lo aplasta.
Demasiado peso para que mi pecho se levante con cada inspiración.

 

Este proyecto trata de reflejar una realidad, una realidad nada clara, ni para mí ni para las personas que, como yo, no acaban de comprender el mundo que les rodea, ni su propio mundo interior.

La soledad, la duda, lo etéreo, el recuerdo, la fantasía, las emociones que perturban por ser y por no ser son protagonistas en unas fotografías tomadas en lugares distantes entre sí. Porque no importa cuánto de lejos esté o si estoy en el lugar que habito, yo siempre estoy en otra parte.

 

 

Fotografía @ Diego Jambrina
Fotografía @ Diego Jambrina


Diego Jambrina Merino

 

Nacido en Bilbao en 1974, a escasos metros del mercado de la Ribera. Casi se puede oír a las pescateras gritar el precio del txitxarro. En 1989 mi hermana mayor se compra una réflex. Se la cojo de vez en cuando y hago mejores fotos que ella, lo que no le sienta muy bien. En 1999 me licencio en Publicidad y RR.PP. y empiezo a trabajar como creativo publicitario. Con el dinero ganado me compro mi propia réflex y en 2009, el primer concurso al que me presento, lo gano. No he vuelto a ganar nada.

En 2013 acudo a una larga charla de fotografía impartida por José Manuel Navia, y quiero ser él. Un año después, entro en el CFC BILBAO, un centro de fotografía contemporánea que me enseña, me educa, me divierte y hace que crezca en mí una obsesión por la fotografía. Allí conozco y aprendo de fotógrafos y grandes maestros como Vari Camarés, Ricky Dávila, Juan Valbuena, Lurdes Basolí, Juan Manuel Castro Pietro y Cristóbal Hara, pero es José Manuel Navia, en otro taller con él, quien me anima a seguir con mi proyecto: EN OTRA PARTE.

Fotografía de perfil de Diego Jambrina

 


Enlaces Diego Jambrina Merino

Blog de Diego Jambrina: www.a50mmdelmundo.com
Flickr de Diego Jambrina: www.flickr.com/people/diegojambrina
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Instagram a50mmdelmundo: www.instagram.com/a50mmdelmundo

 

Fotografía @ Diego Jambrina
Fotografía @ Diego Jambrina
Fotografía @ Diego Jambrina
Fotografía @ Diego Jambrina


Galería Fotográfica del Proyecto “EN OTRA PARTE” de Diego Jambrina.